martes, 8 de septiembre de 2009

Aprendiendo de los maestros



Hay veces como ésta, donde es mejor transcribir lo que dicen los maestros, que interpretarlos uno mismo. Por eso hoy prefiero usar esta técnica para compartir estos conceptos, que son una excelente síntesis de lo escrito en el maravilloso libro "Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva" de Stephen Covey. En lo particular, y por mi parte racional, él me ha dado un enfoque sobre los principios de EXITO que escapa a cuestiones emocionales, sin dejarlas de tener en cuenta. Mas allá de lo que pueda aportarte esta síntesis, te recomiendo realmente que leas el libro completo.
Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva

*El hábito de la proactividad nos da la libertad para poder escoger nuestra respuesta a los estímulos del medio ambiente. Nos faculta para responder (responsabilidad) de acuerdo con nuestros principios y valores. Ésta es la cualidad esencial que nos distingue de los demás miembros del reino animal. En esencia, es lo que nos hace humanos y nos permite afirmar que somos los arquitectos de nuestro propio destino.

* Comenzar con un fin en mente hace posible que nuestra vida tenga razón de ser, pues la creación de una visión de lo que queremos lograr permite que nuestras acciones estén dirigidas a lo que verdaderamente es significativo en nuestras vidas. Después de todo, para un velero sin puerto cualquier viento es bueno.

* Poner primero lo primero nos permite liberarnos de la tiranía de lo urgente para dedicar tiempo a las actividades que verdaderamente dan sentido a nuestras vidas. Es la disciplina de llevar a cabo lo importante, lo cual nos permite convertir en realidad la visión que forjamos en el hábito 2.

* Pensar en ganar/ganar nos permite desarrollar una mentalidad de abundancia material y espiritual, pues nos cuestiona la premisa de que la vida es un "juego de suma cero" donde para que yo gane alguien tiene que perder. Cuando establecemos el balance entre nuestros objetivos y los objetivos de los demás podemos lograr el bien común. Cuando nuestra determinación se balancea con la consideración para con los demás, estamos sentando las bases para la convivencia y la equidad entre los seres humanos.

* Buscar comprender primero y después ser comprendido es la esencia del respeto a los demás. La necesidad que tenemos de ser entendidos es uno de los sentimientos más intensos de todos los seres humanos. Este hábito es la clave de las relaciones humanas efectivas y posibilita llegar a acuerdos del tipo ganar/ganar.

* Sinergizar es el resultado de cultivar la habilidad y la actitud de valorar la diversidad. La síntesis de ideas divergentes produce ideas mejores y superiores a las ideas individuales. El logro de trabajo en equipo y la innovación son el resultado de este hábito.

* Afilar la sierra es usar la capacidad que tenemos para renovarnos física, mental y espiritualmente. Es lo que nos permite establecer un balance entre todas las dimensiones de nuestro ser, a fin de ser efectivos en los diferentes papeles (roles) que desempeñamos en nuestras vidas.

Las personas con hábitos de efectividad son las piedras angulares para formar organizaciones altamente efectivas. Es por esta razón que el desarrollo de estos hábitos en el nivel personal constituye la base para la efectividad organizacional.

Una organización constituida por personas que practican los 7 Hábitos toma las siguientes características:

1. Selecciona proactivamente su rumbo estratégico. 2. La misión de la organización está integrada en la mente y los corazones de las personas que forman parte de la empresa. 3. El personal está facultado para prevenir y/o corregir los problemas en su origen. 4. Las actividades y los comportamientos del tipo ganar/ganar están sustentados por sistemas alineados con la misión organizacional. 5. Se cuenta con sistemas de información para mantenerse al tanto de las necesidades y los puntos de vista de empleados, clientes, proveedores, accionistas y la comunidad donde operan. 6. Se propicia el intercambio de información y la cooperación entre los diferentes departamentos y/o unidades de la empresa.

7. Se hacen inversiones para renovar la empresa en cuatro dimensiones fundamentales:

1. Dimensión física: se reinvierte en las personas, las instalaciones y la tecnología. 2. Dimensión espiritual: se reafirma constantemente el compromiso con los valores y principios que rigen la empresa. Se renueva la misión de ser necesario. 3. Dimensión intelectual: continuamente se invierte en capacitación y desarrollo personal y profesional. 4. Dimensión social: se hacen depósitos frecuentes en la cuenta de banco emocional de todos los protagonistas clave de la empresa: empleados, clientes, accionistas, proveedores, miembros de la comunidad, etc.

Estas características son, sin duda alguna, los atributos necesarios para que las organizaciones humanas sean exitosas en el siglo XXI.


miércoles, 2 de septiembre de 2009

Abundancia versus Escasez




¡Que bello jardín! Diríamos que hay abundancia de tulipanes. No se si recuerdan mi primer contacto, en los bosques de Pinamar y Cariló, había abundancia de árboles. La foto de esta laguna nos muestra abundancia de agua. En síntesis, la naturaleza nos presenta infinidad de paisajes donde se refleja su abundancia. Sin embargo, nos empeñamos en concentrarnos en la escasez de nuestra vida.



Un principio de la Economía clásica es que los bienes son escasos, y de ahí derivan muchos de los problemas humanos, y muchas de las grandes fortunas que sin embargo no aseguran felicidad a sus poseedores, pero que por la concepción de la sociedad es un muy buen negocio, pues al concentrarse en la escasez de determinados bienes ( y a veces promoviendola), se gastan las energías en impedir que esto afecte, y se deja de usar la abundante creatividad humana en encontrar el reemplazo que satisfaga las necesidades.
Por ejemplo, la Energía es necesaria para la vida humana, y el Universo nos la proporciona de manera abundante, sin embargo cada día pagamos mas caro la producida de los combustibles fósiles, pues la actividad humana se ha detenido preponderantemente en dominar los territorios de donde se extrae, y poco se hace en encontrar su reemplazo, pues el camino creativo es mas dificil que el de seguir con la corriente. Entonces, aparece la escasez del petróleo, y por miedo a no tener Energía se libran costósas guerras, minando la dignidad humana hasta niveles inhumanos.
Este problema deriva de distintas concepciones del Universo, por las cuales o se cree en la escasez o en la abundancia. Pensar de una manera o de otra producen conductas muy distintas. La primera se da cuando se ve el mundo desde la escasez, con lo que se pueden tomar dos acciones, ambas derivadas de lo mismo. Se puede vivir la vida dejándose llevar por la corriente como la Carpa, pues como no hay de todo para todos, ¿para que esforzarse?, si de última he de recibir lo que me den, y con eso he de conformarme; o se vive la vida nadando usándo la corriente para obtener lo que quiero, como un Tiburón, ya que como no hay de todo para todos, entonces cualquier medio será bueno para tomar lo mio, incluso los mas bajos.

La otra concepción es ver el mundo desde la abundancia, entonces se nadará sin importar como va la corriente, como si fuese un Delfin, pues ni debo dejarme llevar ni debo usarla para obtener lo que necesito, ya que hay de todo para todos, y no hace falta que alguien desprecie cosa alguna o que deba quitársela para satisfacerme.
La primera es la concepción ganar-perder, donde es necesario que uno pierda para que otro gane, y es muy favorable a usar y abusar del Miedo humano para que algunos se enriquezcan y otros vivan una vida miserable, pues como para saber ganar hay que saber perder (aunque esto a muchos no agrade), unos buscan a corto plazo ganar a cualquier precio, pues temen perder, y los otros para evitar perder, no se arriesgan a ganar e igualmente pierden. A largo plazo pierden todos, mas allá de los resultados materiales, pues todos al tener miedo de perder obnuvilan sus emociones y no disfrutan de la vida, unos por agotarla en defender sus poseciones, y los otros por no lograr nada satisfactorio.
La segunda es la concepción ganar-ganar, donde perder es parte del proceso de ganar (el fracaso es parte del EXITO), y por lo tanto no se busca que el otro pierda, sino de hacer un trato que favorezca a ambos, donde ambos saquemos provecho, y la vida del conjunto sea mejor. Bajo esta concepción es mas rico quien menos necesita, no el que mas acumula, y el miedo a quedarse sin nada no existe, al contrario cada quien recibe en relación a su deseo y esfuerzo por cumplirlo.
Es posible que muchos de los que lean esto no sean religiosos, pero no puedo dejar de transmitirles un pasaje de los Santos Evangelios, donde Jesús ante la preocupación de muchos por lo que han de procurarse como sustento, les dice que si los lirios del campo y las aves del cielo reciben del Todopoderoso lo que necesitan, los seres humanos que somos el fin de la Creación nunca seremos abandonados por Él. Y ante la multitud, al multiplicar los panes, nos muestra que el milagro de la Abundancia está presente en compartir, que no es mas que partir el pan con otro.
Es posible que sea una Utopía, pero imaginemos un instante si todos en el Mundo pensáramos en términos de abundancia, seguramente nadie pasaría hambre, ni dormiría a la intemperie, y las guerras no tendrían sentido. Es un cambio cultural que hay que hacer, hay que modificar la concepción. No es fácil, pero si sencillo.