
La frase que titula la entrada de hoy fue dicha por el prócer argentino, Gral. José de San Martín, y la elegí pues tiene mucho sentido con el video del anterior posteo. En esa escena, Simba se hallaba en una encrucijada, se había encontrado con una leona, que era su mejor amiga de la infancia, la que al reconocerlo no puede creer que él, llamado a mayores cosas se conformara con el Jakuna Matata que le proponían sus amigos. Pero así él estaba cómodo, ¿feliz?, viviendo una vida relajada, sin responsabilidades, rehuyendo de su SER. Porque seamos claros, él era el llamado a liderar esa manada de leones, de procurarles los elementos para su subsistencia, pero el temor a enfrentar el pasado no le permitía regresar, hasta que se da cuenta que no enfrentarlo era peor remedio que la enfermedad, pues lo había alejado de sus mas entrañables afectos, y el amor de su madre. Hasta el momento en que asume su pasado, se hace cargo de él, y decide enfrentarlo, Simba era nada.
Esto nos lleva a San Martín. A veces pienso que me encantaría que existiese la Máquina del Tiempo, para verlo en los momentos donde la humanidad se enfrenta al miedo, y escuchar de su boca las frases que se debe haber dicho para superar los obstáculos, no solamente físicos, sino los interiores, los que hacen que las personas hagan o no hagan. Pero evidentemente como lo demostró luego con sus Máximas para Merceditas, tenía en claro esta frase que dejó para la posteridad. Estaba decidido a SER, asumió su misión, se abocó a ella, y logró lo que se proponía.
El ÉXITO consiste en eso, en decidirse a SER, con todas las consecuencias que ello implica, asumiendo los riesgos y obrando con responsabilidad. Nuestra sociedad tiende a confundir el ÉXITO con el TENER, pues solo se ve el resultado, que se expresa en un estilo de vida, por eso los valores están dados vuelta, pues si el TENER no llega luego del SER, será un TENER vano, pasajero sin cimientos, que así como llegó se puede ir. Por eso, en mi mensaje quiero que cada vez que lean TENER, estará expresado como una consecuencia necesaria del SER, luego de HACER, con lo que el circuito que hace a las personas realmente exitosas es SER-HACER-TENER, no existe otro de verdad. TENER nunca permitirá SER, pues éste es la formación de la persona, en asumir su historia, su vocación, su misión, y el otro la simple acumulación de experiencias expresadas en conocimientos o cosas materiales.
De esto resulta entonces que debes revisar tus creencias, pues, si ellas son equivocadas sobre tu SER, tu HACER y tu TENER serán equivocados. Creencias correctas, posibilitan hábitos correctos, hábitos correctos traen ÉXITO.